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 Niños de la calle - Vida callejera

Soy un niño
un niño de la calle
las aceras son mi cuna
mi cama
la calle, mi madre
mi vida
mi todo
bueno y malo
la odio
no puedo vivir sin ella
en cuerpo y alma
niño de la calle


Los niños de la calle suelen tener una doble actitud hacia la vida callejera.
Por un lado, es una existencia muy dura y los niños se ven confrontados con varios problemas. Están contínuamente expuestos a la violencia y la agresión, y padecen muchos problemas de estrés en su lucha contínua de sobrevivencia.
Por otro lado, muchos niños tienen un vínculo muy fuerte con la calle: viven una vida libre y avonturera con los de su edad. Además, la calle y lo que han construido en ella es lo único que tienen. Es su vida, su hogar, su familia,... Han creado su propio mundo, que muchas veces está bastante alejado de la sociedad que ha expulsado a estos mismos niños.
Esto nos hace imposible considerar los niños de la calle como víctimas indefensas y tristes, porque no lo son. Han hecho su propia vida, su propia comunidad, son muy independientes y autónomos y consiguen sobrevivir en un entorno a menudo hostil y peligroso.


Independiente

Uno de los factores que más vincula al niño con la calle, es la libertad. Los niños de la calle están acostumbrados a tener una gran libertad. Esta libertad es a veces su única posesión y por tanto lo último que quieren soltar.

Aparte de la adiccón a las drogas, esta adiccón a la libertad de la vida callejera constituye uno de los mayores problemas del niño para poder adaptarse a una nueva estructura como la de un orfanato. El paso de la calle hacia el orfanato o la residencia resulta muy difícil: el niño no está acostumbrado a vivir con reglas estrictas y una estructura rígida. Lo percibe como una infracción a su única posesión, su libertad. Es uno de las causas por las que el niño siempre se siente atraido a la calle y la razón por la que no aguantan mucho tiempo en una residencia.


Salud

La vida callejera tiene, por supuesto, una influencia nefasta sobre la salud. Primero, existen las consecuencias del uso abundante de drogas, pero los niños afrontan muchos más problemas de salud. La alimentación poca variada, irregular e insuficiente, y la total falta de higiene les vuelve vulnerables para hongos e infecciones. Muchos niños tienen pulgas. Su actitud sexual de mucho riesgo, el abuso y la prostitución hace que muchos estén contaminados con el SIDA o otras Enfermedades de Transmisión Sexual.


La Enseñanza

Como venimos de decir, los niños de la calle no aprovechan de los mecanismos de socialización que la sociedad tiene preparados para sus niños. Los niños de la calle no crecen dentro de una familia y tampoco frecuentan la escuela. Los niños de la calle entiendenmuchas veces la importancia de la enseñanza y lamentan no poder ir al colegio, pero compaginar la vida callejera con la enseñanza es casi imposible, dadas las características del sistema escolar. No obstante, todavía hay niños trabajadores que consiguen ir al colegio de vez en cuando o niños que trabajan para pagar la matrícula del colegio. La mayoría de los niños trabajadores no pueden seguir yendo al colegio puesto que les hace perder ingresos durante el tiempo que están en el colegio.

Se demuestra claramente que el sistema escolar no está adaptado para satisfacer las necesidades de los niños más pobres. Las escuelas no hacen apenas esfuerzos para facilitar la entrada a los niños pobres, lo cual directamente les excluy
e. Está claro que los niños de la calle no encajan en el sistema escolar o, mejor dicho, que el sistema escolar no está adaptada a los niños de la calle. Por eso, hace falta trabajar para conseguir una enseñanza adecuada y móvil.


Pandillas

La vida de las bandas - Pocas veces encontrarás un niño de la calle solo. Es muy difícil sobrevivir en la calle si estás solo, sobre todo siendo muy joven o una niña. En un entorno hostil, la banda constituye un mecanismo de defensa muy importante. Además, la solidaridad con los otros niños en la calle sustituye la protección de la familia. La banda ofrece protección, apoyo y campañerismo y enseña a los novatos a sobrevivir en la calle. Dentro del grupo, los miembros se ocupan de los demás. También tienen entretenimiento, excitación y aventura. La banda también desarrolla un sistema de valores propio y los niños, que ya no pertenecían a nada, forman parte de una comunidad, la comunidad de la calle. Tienen sus propias reglas y leyes y a veces hasta su propio lenguaje (dialecto). Gracias a sus aventuras, los miembros tienen un vínculo muy estrecho. Por otro lado, la vida en la banda es muy dura. Así, algunas bandas usan ritos de iniciación violentos y los miembros que se pasan las reglas por alto se castigan brutalmente. Normalmente, hay algunos líderes mayores, quienes exigen obediencia a cambio de protección y la banda se organiza jerárquicamente. Además, existe mucha lucha entre las distintas bandas.


Explotación Sexual

Para las niñas de la calle, la prostitución es su primera manera de conseguir dinero o comida. Son putas baratas que se venden por una simple hamburguesa o una noche en un hotel barato. Además, ellas son muchas veces las víctimas de la violencia sexual en la banda, en la calle o de la policía. Muchos niños han sido maltratados dentro de su familia y por eso han abandonado sus casas. También los chicos de la calle son víctimas del abuso sexual y usan la prostitución para asegurarse los ingresos.


Las Drogas

Para acabar con el hambre, el frío y el miedo, los niños de la calle usan todo tipo de narcóticos y tranquilizantes. Suena paradójico, pero sobrevivir en la calle sin drogas es todavía más duro. Las drogas tienen varias funciones para el niño de la calle, son practicamente una parte de la estrategia de sobrevivencia, un mal necesario. Una bolsita de pegamento hace desaparecer el sentimiento de hambre, hace que no sientas el frío y reprime el dolor y la tristeza. Pero las drogas también te matan. Después de todo, los niños de la calle no usan drogas de lujo, sino muy baratas como el pegamento, cuyos vapores se inhalan a través de la nariz y la boca. Estas drogas baratas y asequibles son muy perjudiciales para la salud. Muchas veces, generan daños irreparables en, entre otras, los pulmones, las cuerdas vocales, los riñones y las funciones del creébro.


La Violencia

Aparte de la violencia que sufren dentro de la familia, los niños están confrontados con formas extremas de violencia y agresión. Existe la violencia de la ciudad y la vida dura de la banda callejera. Los conflictos entre varias bandas callejeras son bastante usuales. Pero lo más doloroso es la reacción violenta por parte de la sociedad que condena explicítamente. Una sociedad que les expulsa. Muchos civiles preferirían no tener que ver a niños de la calle; son una espina en el ojo del comerciante; asustan a sus clientes; deslucen el paisaje de la calle. Los niños de la calle son insultados, pegados y pateados, explotados y torturados, violados y matados. Más de una vez son organismos oficiales, como la policía militar o civi,l que maltr
ata y mata a los niños de manera brutal.

Su único delito es ser niño de la calle.

En algunos países existen hasta escuadras de la muerte que se ocupan de la 'limpieza social'. De vez en cuando, se organizan acciones de limpieza en gran escala. Antes de Navidad o para ocasiones especiales, por ejemplo cuando vienen el Papa de visita, los niños de la calle desaparecen. Se les encierra o se les deporta hacia otras zonas.

Aparte de todo esto, los niños son también víctima de la industria y del turismo del sexo, del comercio de órganos y de niños.
...Y de la indiferencia de la sociedad que lo deja todo pasar.

No, ¡ los niños de la calle no son tristes! Pero sí, se ven confrontados con un montón de problemas y están expuestos a muchos peligros. La calle supone una vida muy dura y crecer en la calle significa una lucha contínua para sobrevivir.

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