En colaboración con Street Children Empowerment Foundation (SCEF), una organización local que trabaja con niños y jóvenes en situación de calle en Acra, un grupo de 12 participantes —incluyendo personal directivo, empleados y voluntarios— se reunió durante diez días para realizar talleres de implementación. Las sesiones fueron guiadas por la dirección de SCEF y por los formadores principales de StreetSmart, Andrei Craciun e Ioana Nistor, de Save the Children Iași en Rumanía, donde se encuentra uno de los proyectos de Mobile School con mayor trayectoria. Aprovechando esta amplia experiencia, aportaron una sólida base de prácticas y conocimientos para apoyar a SCEF en el lanzamiento y la configuración de su propia labor de alcance.

Partir de la práctica
En muchos contextos urbanos, los jóvenes terminan pasando gran parte de su tiempo en la calle, a menudo impulsados por la presión económica, la migración a las ciudades o el acceso limitado a los sistemas formales. En estos entornos, generar confianza y fomentar una interacción significativa es fundamental. La Mobile School está diseñada para crear esa interacción en el espacio público. Durante la implementación en Ghana, los participantes exploraron cómo adaptar los paneles a sus propias realidades: probando actividades, observando reacciones y reflexionando sobre lo que funciona (y lo que no). En lugar de introducir un método rígido, el proceso invitó a los profesionales a experimentar. ¿Cómo te acercas a los jóvenes? ¿Cómo generas confianza? ¿Cuándo utilizas una estructura y cuándo dejas que el momento fluya?

Una parte clave del taller fue el intercambio entre pares. Las experiencias se compartieron abiertamente, independientemente de los roles, desde la dirección hasta los voluntarios, y basándose en la práctica diaria del trabajo en calle. Lo que surgió no fue un enfoque único, sino una serie de estrategias moldeadas por el conocimiento local. Este intercambio es esencial. La Mobile School no es una solución aislada; cobra sentido a través de las personas que la utilizan.
De la herramienta a la práctica
Al finalizar el taller, el enfoque había cambiado. La Mobile School ya no se veía como algo nuevo o externo, sino como una herramienta integrada en el trabajo de alcance diario. Los participantes se llevaron ideas concretas para su propia labor: cómo estructurar las sesiones, cómo responder a la dinámica de grupo y cómo crear espacios para la participación y el crecimiento.
El lanzamiento en Ghana marca un paso más en el fortalecimiento de las prácticas de trabajo en calle a nivel mundial. Pero, lo que es más importante, demuestra lo que sucede cuando las herramientas se introducen dejando espacio para el aprendizaje, la adaptación y la apropiación local. Ahí es donde comienza el verdadero impacto.

Más información: https://www.scef-international.org/




